El Tren Azul volverá a circular el próximo 22 de septiembre, con trayecto “Zaragoza”–“Alhama de Aragón”–“Zaragoza”, con la denominación “Tren de los balnearios” y  el 5 de octubre con trayecto “Zaragoza”–“Zumarraga”–“Zaragoza” con el objeto de visitar, en su 25 aniversario, el Museo Vasco del Ferrocarril en Azpeitia.

 

La Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (AZAFT) ha solicitado a Correos los vehículos, Coche Estafeta P3-3067, Coche Estafeta DGCT-1529 y el furgón PD-198 adscritos al convenio Correos – AZAFT, para la circulación dichos días.

 

Utilizando la antigua línea férrea que une Zaragoza con la capital de España, el Tren Azul recorrerá el cauce del río Jalón disfrutando de magníficos paisajes, especialmente en el tramo Ricla y Calatayud.  Se visitará el histórico y monumental municipio de Alhama de Aragón y su principal atractivo turístico: los balnearios.

 

El Tren Azul está compuesto por tres coches de Correos: dos estafetas y un furgón postal. La historia de los ambulantes de Correos está íntimamente ligada a la del ferrocarril. La primera estafeta ambulante española fue creada el 27 de julio de 1855 entre Madrid y Albacete; es decir, sólo siete años después de empezar a funcionar en España el primer ferrocarril peninsular (Barcelona-Mataró).

El éxito del tráfico postal por ferrocarril se puede medir en el kilometraje diario que realizaban las conducciones postales, que pasaron de los 2.700 kilómetros diarios del año 1858, a los 54.000 km en el año 1900 y los más de 75.000 en 1930. A partir de 1960 comenzaron a viajar los llamados `trenes postales` dedicados exclusivamente al transporte del correo, integrados por vagones oficina y furgones de carga.

Después de más de 100 años, el 30 de junio de 1993, a las 22:30 horas, partió de la estación de Madrid-Chamartín la última expedición ambulante por ferrocarril, en el tren expreso Madrid-Málaga, arrastrando la última oficina ambulante (DGCT-3039) que recorrería el territorio español.