Correos ha presentado ayer en el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria, el sello que ha emitido este año dedicado a las Estelas Gigantes de Cantabria, dentro de la serie dedicada al Patrimonio Artístico. El consejero de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria, Francisco Javier Fernández, y el director de Filatelia de Correos, Modesto Fraguas, han participado en esta presentación tras la que se ha procedido al matasellado conmemorativo. Aficionados filatélicos y miembros de la Federación Filatélica de Cantabria también han acudido al acto.

El sello que hoy se ha presentado forma parte de una hoja bloque con características especiales, tanto en su impresión como en sus componentes. Se trata de un timbre con incrustaciones de polvo de piedra que evoca el material de las estelas de piedra arenisca.

En cuanto a la impresión, se ha utilizado la técnica de golpe seco que a través de la presión deja marcado el papel en relieve para emular las tallas que contienen las estelas.

El efecto postal que hoy se ha presentado tiene una tirada de 180.000 ejemplares y un valor de franqueo de 5 €. De papel engomado, impreso en offset, más termografía, más golpe seco, sus dimensiones son de 45 mm por 33 mm. La hoja bloque, por su parte, mide 150,64 por 86,4 mm.

Las estelas cántabras son discos de piedra monolíticos de diferentes dimensiones, cuyos primeros ejemplares son anteriores a la romanización de Cantabria. En el escudo de esta región encontramos una figura, símbolo del culto solar de los antiguos celtas que poblaron Cantabria en los siglos V y VI a. C.

Esta figura que contienen las estelas es frecuente verla reproducida en multitud de objetos, fachadas o utensilios en Cantabria. Se trata de discos de piedra de hasta dos metros de diámetro que probablemente se usaban para señalizar antiguos santuarios o lugares sagrados. Más tarde, con la llegada de los cristianos, estos las utilizaron para construir sus ermitas, por lo que ciertamente seguirían manteniendo ese carácter sacro.

De todas las encontradas en Cantabria, llaman la atención cinco de ellas de gran tamaño que se encontraron en el Valle de Buelna. La más conocida es la Estela de Barros, que es precisamente la que se reproduce en el escudo de Cantabria, que fue encontrada en el pueblo de Barros y que hoy día se puede ver en el Parque de las Estelas de la localidad. Esta figura está completa y es la única de todas las que se han recuperado que conserva el espigón de base clavado en la tierra.

Correos contribuye a la difusión del patrimonio de nuestro país, que en cada rincón esconde maravillas que tienen que ser conocidas y reconocidas en todo el mundo, como es el caso de las Estelas gigantes de Cantabria, que gracias a esta nueva emisión viajarán por el mundo a través de este sello.