La Filatelia es una de las formas de coleccionismo más arraigadas en la sociedad.  El mundo en la actualidad está lleno de filatélicos y de millones de asociaciones filatélicas. La actividad de coleccionar efectos postales, independientemente de quienes se dediquen a un estudio especializado de ellos, corresponde a una de las actividades con más adeptos del mundo.

En la actualidad la filatelia cuenta con más de 20 millones de coleccionistas en todo el planeta. Estados Unidos es el país con mayor número de aficionados, seguido de Alemania. España se sitúa en el tercer puesto de este particular ranking, junto con Francia e Italia.

Desde Correos y a través de la filatelia se pretendido desde tiempos ya lejanos impulsar el coleccionismo y divulgar la cultura. Parte de nuestro trabajo es  intenta estimular y despertar la afición a los sellos, integrándolos en la vida cotidiana.

Por eso cualquier iniciativa como la que ahora emprende un reputado medio de comunicación de fomentar  el conocimiento de este tipo de afición  a través de un coleccionable es recibida con los brazos abiertos. El sello también fomenta la cultura y el conocimiento de nuestro entorno. El sello se ha convertido en testigo y escaparate de la historia de nuestro país. En su papel han quedado impresos para la posteridad eventos y personajes de vital importancia para el devenir de la nación como la conquista de América o losJuegos Olímpicos de Barcelona celebrados en 1992.

La colección “Todos los sellos de la peseta” presenta la posibilidad de mostrar a los españoles la historia viva de su país a través de lo hitos que los sellos han reflejado del devenir de los último siglos.

Correos no podía dejar de colaborar con el proyecto. Por eso no puso inconvenientes para que se reprodujeran los sellos escogidos desde 1872 al 2000, que conforman la colección, siempre que se destacaran que eran meras reproducciones sin posibilidad de curso legal y que cumplían los requisitos de que la base y la altura de la reproducción fuera  al menos 1,25 veces las del sello, si es de tamaño superior; y si se tratara de una de tamaño inferior, que la base y la altura fuera de hasta 0,75 veces la  del sello; pero que en nigún caso fuera a tamaño natural.

Por otro lado, la autorización de derechos de imagen  solo se concede para la reproducción de las obras en los sellos sin perjuicio de los derechos que correspondan a los autores de las obras preesistentes, que en su caso s incorporen a las reproducciones.