Correos y Telégrafos que cumple 300 años de existencia el próximo 8 de julio,  ha querido dejar testimonio de esta onomástica  editando un libro que bajo el título de “XXI Siglos de la Comunicación en España” recoge el largo camino recorrido y las vicisitudes que han ido superando los servicios postales y telegráficos de nuestro país, desde sus inicios hasta nuestros días. Dentro de la vorágine de cambios en  los que se ha visto inmersa la sociedad española en las últimas centurias, y  sobre todo desde los ámbitos social, cultural y económico, se ha querido resaltar  a Correos como la institución que ha sabido siempre desempeñar la labor encomendada, adaptándose a cada momento y época.  La empresa postal, consciente de la importancia de  esta publicación, que será referencia especializada a partir de su edición,  lo presentara próximamente en distintas ciudades.

Para la elaboración del libro se ha contado con la participación de profesores y catedráticos de historia de diversas universidades, como la Complutense de Madrid, la de Alcalá de Henares o la Politécnica. También han participado estudiosos del mundo postal de la Real Academia Hispánica de Filatelia, institución que orienta su actividad hacia el estudio de la filatelia y la historia postal. Y como no, trabajadores de Correos y Telégrafos que ha dedicado su tiempo al estudio y la investigación histórica sobre el correo y el telégrafo. En este capítulo hay que resaltar las aportaciones que desde la organización de la obra por parte de la Dirección de Relaciones Institucionales y coordinación  y bajo la ejecución de la  Subdirección de Filatelia han  realizado los responsables del Museo Postal y Telegráfico, la Biblioteca de Correos y la Unidad de Documentación y Estudios Históricos que ha coordinado dicha edición.

El correo y el telégrafo, han sido y son, uno de los elementos vertebradores de la configuración estatal y un nexo de cohesión social. A lo largo de la historia, muy antigua la postal, y mucho más reciente, la telegráfica, podemos comprobar la influencia, que en diversos ámbitos de la vida social y política, han tenido ambos sistemas de comunicación, como hoy la tiene, la telefonía móvil o las redes sociales. El uso que la sociedad y el Estado han hecho del correo y el telégrafo no es muy dispar entre los diferentes siglos. Siempre se han considerado servicios indispensables para el funcionamiento del país.

El contenido del libro es riguroso con los acontecimientos del pasado y el presente; y la extensa profusión gráfica  que da soporte a los textos permite una mayor  comprensión de la obra; su carácter divulgativo y ameno atrapa al lector y lo sumerja en la historia.

A lo largo de los capítulos nos adentramos en las formas y usos que ha prestado Correos en las distintas épocas: la Edad Antigua donde los romanos crearon los primeros sistemas postales en la península; la Edad Media, en la que reyes, concejos, universidades y comerciantes tuvieron una actividad epistolar profusa; la Edad Moderna, en la que se crea el sistema postal español que durante dos siglos desempeñarán, fundamentalmente, los miembros de la familia Tassis, o la incorporación del correo a la Corona como renta pública a partir de 1706 para que diez años después se nombrara a Don Juan Tomás de Goyeneche como Juez Superintendentey Administrador General de las Estafetas de estos Reynos. O la Edad Contemporánea, momento en el cual surge el Estado liberal que se refuerza y apoya en el correo y el telégrafo, para que a partir de ese momento, uno y otro respondan a las necesidades de la sociedad y coadyuven a la modernización del país hasta la actualidad.

La publicación dedica especial atención al nacimiento de la filatelia, sus organizaciones nacionales, el coleccionismo y sus rarezas.

La pasión por coleccionar es tan vieja como el ser humano. La filatelia no podía escapar a  esa inclinación natural del hombre.  El libro refleja curiosidades como que el término Filatelia  solo lo refleja la Real Academia en su edición de 1925 cuando ya existía este tipo de recopilación con ejemplares sueltos de documentos o cartas, mirando hacía el pasado (que se denominaba prefilatelia) y hacia el futuro, a impulsos del franqueo postal ( lo que se ha calificado de posfilatelia) .

También que a partir de la aparición del sello en 1840 en Gran Bretaña y en 1850 en España, esta afición se disparó convirtiéndose en una actividad curiosa con muchos seguidores y relativamente fácil de manejar.  Es en el inicio del siglo XX cuando escasean más los ejemplares y los precios del coleccionismo filatélico aumentan.

Nos enteramos de que al principio se coleccionaban los sellos sueltos, mas tarde se hizo con los adheridos a sobres completos y a tarjetas postales y que esta tendencia dio origen lo que se ha denominado Historia Postal.

Van desfilando hechos, datos como que la necesidad de relacionarse entre los filatelistas fomentó la creación de las sociedades filatélicas, concretándose la primera en España, antes de 1883, en Santa Cruz de Tenerife. Asimismo, del carácter de las primeras  exposiciones que constituían un cajón de sastre donde se exhibían conjuntamente sellos postales, telegráficos o fiscales  indiscriminadamente, sin rigor y homogeneidad.

Que en 1856 se empezó a distinguir emisiones, sellos, temáticas o signos de franqueos que creaban elementos diferenciadores. Surge la especialización como rama científica de la filatelia.

 

Nos presentan fechas trascendentales en la Filatelia. En 1920 se celebró en Madrid el VII Congreso de la Unión Postal Universal, con la presencia del Rey Alfonso XIII. En 1926 se fundó en París la federación Internacional de Filatelia (FIP), a la que se adhirió  España en 1935; más tarde se  creó la Federación Española de Sociedades Filatélicas (FESOFI) que pasó a ostentar la representación española.  En 1941 se creaba la Oficina Filatélica del Estado y en 1946 el Servicio Filatélico de Correos y al año el servicio de Abonados denominado inicialmente Agencia de Venta de sellos para Colecciones.

Nuevos tiempos, nuevos retos. Se introducen modernos y revolucionarios sistemas de franqueo, sellos autoadhesivos, etiquetas, franqueos digitales y sellos personalizados. No podían tampoco faltar apartados sobre el Museo Postal y Telegráfico, la Biblioteca de Correos y Telégrafos  y los Fondos Archivísticos para la historia postal y telegráfica que tanta importancia han tenido para este y otros estudios.

En definitiva, con la edición de esta libro se ha querido transmitir la idea de transformación, al servicio de unos  intereses públicos de comunicación, que en  XXI  siglos ha tenido,  y seguirá teniendo como objetivo Correos.