El Ayuntamiento de Valladolid,  ha sido el marco elegido para presentar el nuevo sello conmemorativo dedicado al centenario del nacimiento de Mariemma. Al acto han asistido el alcalde de Íscar, Luis María Martín, y el director territorial de CORREOS, Ángel Pérez.

Guillermina Martínez Cabrejas ‘Mariemma’, ha sido una de las más emblemáticas figuras de la danza española durante el siglo XX.  El sello que hay se pone en circulación tiene un valor facial de 55 céntimos y una tirada de 180.000 ejemplares; gracias a esta emisión la imagen de esta artista de Íscar viajará por carta a cualquier punto de España, ampliando la notoriedad del personaje.

Este sello se  suma a las celebraciones del centenario de Mariemma. En el que aparece una fotografía de la artista en los años 60,  actuando en escena. Guillermina Martínez figura de espaldas, foco al fondo, vestida de Escuela Flamenca y toda la escena queda enmarcada en una silueta de guitarra española.

Mariemma fue  a la vez intérprete, coreógrafa, maestra, empresaria e investigadora, Guillermina Martínez Cabrejas ‘Mariemma’ nació en Íscar (Valladolid) el 10 de enero de 1917 y muere en Madrid el 10 de junio de 2008.

Su historia es parecida a la de otros grandes genios del baile español. La familia de la artista se traslada a París cuando ‘Mariemma’ cuenta con dos años de edad. Es allí donde comienza a edad muy temprana sus estudios de danza clásica en el Teatro Châtelet, formando parte de las Petit Rats. Su formación académica en París se suma al aprendizaje del baile tradicional en el seno familiar, dos pilares sobre los que asentará su completa carrera en la danza.

Su posterior estudio en las ricas y diversas danzas y músicas españolas, le permitirá bailar y enseñar desde el rigor. Para ello establece un claro orden basado en las cuatro formas de la danza española: Escuela Bolera, Folklore, Escuela Flamenca y Danza Estilizada.

En su trayectoria como creadora e intérprete en recitales es acompañada por grandes pianistas, guitarristas y cantaores, especialmente por el maestro Enrique Luzuriaga desde 1940. Forma su primera compañía -Mariemma, Ballet de España – en 1955, con la que recorre los mejores escenarios del mundo y es reclamada como estrella invitada y coreógrafa en teatros tan emblemáticos como La Scala de Milán.

En 1969 es nombrada Catedrática de Danza Española de la Real Escuela Superior de Arte Dramático y Danza de Madrid. Instaura su propio sistema pedagógico desde las cuatro formas de la Danza Española, constituyendo un antes y un después en la formación. Dirige dicho conservatorio desde 1980. También crea su propia escuela en Madrid, Íscar y Valladolid a partir de los años setenta.

Numerosos premios muestran su reconocimiento internacional: es nombrada una de las Siete Divinas de la Danza, Premio Nacional de Danza, Medalla de Plata al Mérito Turístico, Medalla de las Bellas Artes, Lazo de Dama de la Real Orden de Isabel la Católica y Chevalier de L’Ordre des Arts et des Lettres, entre otros.